A pocos días de celebrarse por primera vez en
El modelo educativo intercultural MATE llega a sus cinco años de trabajo con resultados apreciables. Los mismos pueden ser recorridos minuciosamente en la página WEB* de la organización, donde están reflejadas las diferentes etapas. No obstante, el Equipo que lo lleva adelante cree que las dos réplicas que se ponen en marcha en este mes aniversario “concentran en sí mismas la medida de la trascendencia del Modelo Argentino para Turismo y Empleo de los Pueblos Originarios”. Hace sólo una semana comenzó a reproducirse esta práctica en
“Con estas acciones, el MATE no solamente se consolida como propuesta educacional, sino que demuestra su viabilidad, como espacio de encuentro de culturas, en diferentes escenarios”, sostienen sus responsables. A pedido de los gobiernos de Misiones y del país hermano, el Modelo concurre para unir a los dos destinos turísticos naturales y culturales más importantes de la región trinacional, las Cataratas del Iguazú y el corredor de las misiones jesuíticas.
“Beneficios es igual a bienestar”
“Con la autoridad que nos da un lustro de trabajo conjunto y de permanente construcción de diálogo respetuoso, podemos afirmar que el MATE apunta a posicionar a los primigenios dueños del patrimonio natural y cultural como actores protagónicos del turismo regional y de sus beneficios sociales y económicos”, dicen los docentes “blancos” de
Aseguran que con las capacitaciones que allí se desarrollan, “las actividades y servicios turísticos culturales serán ejercidos en condiciones de equidad y de manera autogestionada por el pueblo indígena”.
Según el coordinador del Modelo, claudio salvador, “la palabra beneficios debe leerse como bienestar”. “Lejos está de la intención de los indígenas la especulación o la acumulación de ganancias; ellos desean mejorar su calidad de vida y no cambiar una cultura por otra. El actual contexto social ya no les permite vivir como antes, formando parte y sirviéndose de la naturaleza”, explicó.
Aclaró que “el espíritu del MATE respeta esta decisión de la comunidad Mbya” de Yyryapu (“sonido del agua” en lengua ancestral).
“El MATE es un proyecto liberador”
El Modelo muestra avances considerables en la comunidad Mbya Guarani Yyryapu, donde fue creado en el año 2005. “Como todo proyecto liberador, se trata de un camino que no está exento de imprevistos, dificultades y desafíos permanentes; pero el balance es más que positivo”.
Según el coordinador, “cada día es una nueva prueba que tenemos que enfrentar juntos, los indígenas y los blancos que los acompañamos”.
“Tal vez la más grande de las amenazas sea la intolerancia y el egoísmo. Hay muchos intereses en juego y, aunque duela admitirlo, también hay debilidades internas que costará muchos años superar; son síntomas de la dependencia y la opresión de larga data”, puntualizó claudio.
“Nuestro arco es la educación…”
Pero por sobre todo, enfatizó el coordinador, “da gusto ver a jóvenes mbya de corta edad apasionados por su propia cultura, que piensan en mejorar sus condiciones de vida y en defender a sus abuelitos, como ellos mismos llaman a los ancianos y sabios”.
En este siglo XXI, dijo parafraseando a un indígena tupinambá del norte brasileño, “nuestro arco es la educación y los derechos nuestras flechas; los derechos deberán ser atendidos como lo establecen las leyes”.
“A pocos días de celebrarse en
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